«Sopa de Wuhan»: filósofos ante una pandemia

Parece ser que, definitivamente, los filósofos han cedido ante los tiempos y los modos (las brevedades) del periodismo y, con el estado de emergencia sanitaria provocado por el coronavirus, salen a intentar explicar lo que está pasando, muchas veces desde un lugar que se asemeja al reproche implícito que hay en el «yo les avisé». 

Fragmento de “«Sopa de Wuhan»: filósofos ante una pandemia”, artículo en el que resumo las discusiones en torno a la epidemia de COVID-19 que llevaron adelante los filósofos Giorgio Agamben, Jean-Luc Nancy, Roberto Esposito, Byung Chul Han y Alain Badiou, y que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Atravesar lo vacío: el cine de Tommaso Donati

Afuera

Francisco Álvez Francese recorre parte de la filmografía del cineasta y fotógrafo Tommaso Donati (1988)

La filmografía del cineasta y fotógrafo suizo Tommaso Donati (Lugano, 1988) consta de una serie de cortometrajes de duración variable que abordan obsesivamente temas como la tecnología y la comunicación, la inmigración, la soledad y los diálogos entre los mundos de afuera y de adentro, del acá y el allá; sus obras, en consecuencia, comparten muchos elementos y se pueden pensar como el refinamiento de un discurso, como variaciones sobre lo mismo. Las primeras dos, de 2015 y 2016 respectivamente, funcionan en este sentido como campo de experimentación para las que vendrán.

Protagonizada, como su sucesora, por un hombre y una mujer que se cruzan en ambientes urbanos y agrestes, Faim empieza con una imagen elocuente: justo en el enclave de dos rutas que se cruzan por un puente, un perro negro huele el pasto…

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La espera: sobre un tono apocalíptico

Cuaderno de Afuera: “Notas de antiperiodismo”, por Francisco Álvez Francese

Afuera

Hay, por supuesto, dificultades materiales (tiempo, organización, espacio), pero la principal limitación es espiritual: no escribo la novela, simplemente, porque el sujeto humano no tiene ningún interés para mí.

Me rodeo, claro, de cosas humanas. Como el personaje del Criticón de Gracián “Viéndome sin amigos vivos, apelé a los muertos, di en leer” y pongo esos libros, esas caras, unos sobre otros, en el escritorio, en la cama, el suelo.

Corto los textos, armo a partir de los restos: recibo las citas, que van siendo arrojadas de forma azarosa frente a mí y las dejo entenderse, organizarse por afinidades que se tejen en secreto. Con esas palabras de voces muertas (que los autores estén vivos es irrelevante) se crea algo, y, al final, sólo se trata de poner un orden, haciendo ojos ciegos al hecho de que eso se mueve solo cuando no estamos presentes.


Hago un gesto lento y…

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La lengua espectral: entrevista con Diego Vecchio

Todo lo que pude llegar a escribir en español, lo escribí fuera de la Argentina, en un corte trasatlántico con la lengua hablada. Desde luego, esta situación ha afectado mi escritura. Amputado de toda oralidad, el español se transformó en una lengua muerta, o mejor dicho, en una lengua espectral, alimentada de sueños, lecturas y recuerdos de infancia, encarnada en otra época y otro espacio, con palabras o expresiones que han caído en desuso.

Fragmento de “La lengua espectral”, entrevista con el escritor argentino Diego Vecchio que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

La vida como catálogo: sobre la narrativa de María Gainza

Artículo en el que repaso las dos novelas publicadas de María Gainza: El nervio óptico. (Buenos Aires: Mansalva, 2014 y Barcelona: Anagrama, 2017) y La luz negra (Barcelona: Anagrama, 2018), que salió en la diaria el 7 de febrero de 2019.


A fines del año pasado el nombre de María Gainza volvió a los titulares cuando, al avisar que no podría asistir a la ceremonia de entrega del Premio Sor Juana Inés de la Cruz, se especuló, tras la cancelación del evento, que se le retiraría el galardón. El hecho, que provocó un revuelo en los medios y en las redes (con una columna de Leila Guerriero incluida), terminó en nada, y hace unas semanas autoridades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que organiza el premio, desmintieron que se hubiera siquiera pensado en no darle los 10.000 dólares correspondientes a la escritora.

Sea como sea, el escándalo sirvió en todo caso para volver sobre la breve pero contundente obra de esta argentina, conocida mayormente (al menos hasta que Mansalva publicó su debut narrativo) como crítica de arte. Si bien El nervio óptico apareció en Buenos Aires en 2014, fue en 2017, cuando la editorial española Anagrama decidió reeditar la novela, que Gainza comenzó a tener la llegada que merecía desde un principio.

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