Oscar Wilde: un escritor feliz

Porque, además de ser un hombre de epigramas, famoso por sus respuestas ingeniosas, también supo escribir largo, argumentar convincentemente, exponer con claridad. En El alma del hombre bajo el socialismo (un texto al que todavía no se le ha prestado su merecida atención), por ejemplo, denunció la inmoralidad del concepto de propiedad privada y defendió al ocio como espacio para el pensamiento y el crecimiento personal, planteando acaso ingenuamente un mundo maquínico, postrabajo, como la única forma posible de retorno al esplendor del mundo clásico. Inteligente y refinado (aunque olvida que la técnica jamás es «neutra»), el texto aporta una faceta a veces ignorada de Wilde, siempre definido según una versión muy constreñida del dandismo, como un «mero» esteta, alejado de la política.

Fragmento de “Oscar Wilde: Un escritor feliz”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s