Cuando me llaman, mi nombre tarda siglos en llegar: 100 años de Orfila Bardesio

Texto sobre la poesía de Orfila Bardesio que leí en un evento organizado por la Biblioteca Nacional el 18 de mayo de 2022, fecha del centenario de la poeta, y que se publicó en la diaria el 27 de ese mes.


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Cuaderno de Afuera: «La errata voluntaria», por Francisco Álvez Francese

Afuera

No sé cómo será ahora, pero cuando cursé, hace ya algunos años, la carrera de Letras en la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República, los modelos a seguir eran, por un lado, Ángel Rama y, por el otro, Emir Rodríguez Monegal. No se hablaba, prácticamente, de la Idea Vilariño crítica, y menos de los ensayos de Ida Vitale, por mencionar dos figuras más de la llamada «generación del 45», así como no se leía tampoco, en este sentido, a Carlos Martínez Moreno o a José Pedro Díaz. Los Caín y Abel de la crítica vernácula, sonaban todavía en los oscuros pasillos del local de Magallanes y Uruguay las anécdotas de las heroicas peleas de Rodríguez Monegal y Rama, de sus apasionadas discusiones en torno a un libro o acaso a una persona o tal vez, mejor, a nada. Aparecían como dos formas de la labor intelectual: el…

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Cuaderno de Afuera: «Un canon, dos cánones, treinta y tres cánones», por Francisco Álvez Francese

Afuera

Voy a enumerar, para empezar, una serie de obviedades: que el canon literario de una nación implica, ante todo, una idea de nación, y que esta idea de nación implica a su vez la creación de un sujeto nacional (marcado, entre otras cosas, por la lengua oficial) y de una narrativa de nación que lo haga parte y productor de un proceso, la historia nacional, que se tiende a pensar como un progreso, como un ir hacia un lugar (el destino de la nación) y que ese «sujeto nacional», para finalizar, tan ficcional como cualquiera, tiene algo de representativo y algo de ideal, algo de presente y mucho de proyecto, de proyección, de deseo.

En la posdata de 1974 a su prólogo de Recuerdos de provincia, el libro de Domingo Faustino Sarmiento, Jorge Luis Borges postula una pregunta contrafáctica: qué hubiera pasado, aventura, «si en lugar de…

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Un agujero llamado Warhol: sobre «The Andy Warhol Diaries», de Andrew Rossi

Reseña de la serie documental The Andy Warhol Diaries, de Andrew Rossi, que se publicó en la diaria el 8 de abril de 2022. 


A mediados de los 80, Andy Warhol puso en exhibición en un boliche del centro de Nueva York famoso en aquella época una obra que llamó Invisible Sculpture e implicaba la aparición momentánea del artista, quien se paraba unos minutos al llegar al lugar en un pedestal que luego de un rato abandonaba, dejando en su lugar el vacío y la marca de su breve performance, que tenía un respaldo material en la plaquita en la que se leía, lacónicamente, “Andy Warhol, USA, Escultura invisible, Técnicas mixtas, 1985”.

La Invisible Sculpture de Andy Warhol (1985), fotografiada por Paige Powell 
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100 años de Amanda Berenguer

Frente a ese interés por el tiempo, Berenguer plantea un delicado juego léxico basado en un corrimiento de los sentidos y en una dislocación de los significantes, que pasan por la página asociados a veces más por su sonido que por otra cosa, o se van dando como sinónimos y ponen precisamente en duda la idea misma de la sinonimia, acaso porque “La claridad del lenguaje tiene apenas / la intensidad ambigua del poniente”. Y es que la poeta, que tradujo de manera amateur a nada menos que Emily Dickinson, conoce bien los deslizamientos de la traducción —metamorfosis de metamorfosis— y, autodeclarada lectora fiel del diccionario, entiende la fragilidad material de las palabras, el perpetuo malentendido al que nos enfrenta la lengua y su tendencia a la proliferación, que aprovecha guiada por un oído casi infalible. 

Fragmento del texto “Estamos en el secreto compartido”, un artículo sobre la poesía de Amanda Berenguer escrito para la revista de crítica ERM. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Autoficción, leer poesía, Julio Herrera y Reissig

Este año tuve el gusto de participar dos veces en A ritmo de Tanco, el programa que conduce Valeria Tanco, hablando en la primera ocasión sobre la autoficción y luego sobre la lectura de poesía, y una vez más en Oír con los ojos, esta vez invitado por su conductor Fernando Medina para comentar el genio de Julio Herrera y Reissig. Haciendo clic en los reproductores se puede acceder a esos fragmentos.

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La tradición, lo nuevo: sobre Christian Boltanski, con Elián Stolarsky

Querida Elián,

¿Cómo estás? Me parece muy sorprendente que, a pesar de pensar bastante en tu obra desde que la conocí en la que creo que fue una de tus primeras exposiciones sola, en la salita de Dodecá (¿año 2012? ¿2013?), nunca te haya vinculado con Christian Boltanski. Increíblemente solo con su muerte, hace un par de días, se me ocurrió la conexión.

Fragmento del texto “La tradición, lo nuevo”, un intercambio de mails con la artista uruguaya Elián Stolarsky a propósito de su obra y la de Christian Boltanski. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

El espejo convexo

El 23 de setiembre de 2021 se publicó en la diaria este texto en el que reflexiono sobre la personalidad y la escritura del yo a través Michel de Montaigne, John Ashbery y el autorretrato famoso de Parmigianino.


En su texto sobre la amistad, Michel de Montaigne escribe largamente sobre Étienne de La Boétie, nacido en 1530 y muerto por la peste a los 32 años. Ese ensayo, en el que se encuentra la famosa frase “Si me instan a decir por qué le quería, siento que no puede expresarse más que respondiendo: porque era él, porque era yo”, el francés recorre distintos momentos vividos, entre ellos su primer encuentro, apenas cuatro años antes de la muerte del amigo.

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El lugar del recuerdo: sobre Amalia Nieto

Si en varios de los dibujos ágiles que decoran las cartas que se mandaba con Hernández hay una tensión del sujeto, que se superpone en caras que construyen el retrato como en una lectura juguetona del cubismo y en cuadros posteriores lo orgánico y lo inorgánico juegan a confundirse en la simplificación de las formas ideales de piedras y frutas, en sus obras últimas, en sus naturalezas muertas mentales, el juego sobre la identidad es todavía más arriesgado: esas cosas puestas ahí, sobre un plano de color intenso, que proyectan sombras en la nada, ¿qué son? ¿Son otra forma de sus ensayos metafísicos con piezas de ajedrez? ¿La reducción a sus rasgos mínimos de ollas y cacerolas, de esa T omnipresente, acaso de Torres, de tiempo o de eso trascendente que parece buscarse en cada trazo? ¿O son las letras de un alfabeto imposible, palabras que el cerebro entrenado a encontrar patrones busca descifrar inútilmente?

Fragmento del texto “El lugar del recuerdo”, sobre Amalia Nieto, que se publicó en el portal Mácula, dedicado a la pintura y, especialmente, a la pintura uruguaya. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.