“Cuando la dejamos, la ciudad todavía estaba ardiendo”: un poema de Ocean Vuong

Destrucción del jardín

A fines del siglo XVII el japonés Matsuo Bashō acuñó el término haibun para nombrar el tipo de poesía que estaba haciendo y que surgía de una combinación de prosa y verso (en general, el haiku o hokku, un estilo de versificación muy concentrado que en español se trasladó a tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente). No estaba, sin embargo, inventando una forma (que ya existía, de hecho, al menos desde 1648), sino un género, que tomaba elementos de la tradición y los unía a un lenguaje y un contenido más coloquiales, si se quiere, al agregar a la prosa china y a los prototipos clásicos japoneses de la poesía haikai, como explica Haruo Shirane, palabras y temas vernáculos.

Aunque poetas como Ezra Pound habían coqueteado con el haiku tempranamente en el siglo XX, habría que esperar hasta los 60 para encontrar ejemplos de…

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El mapa del crimen: sobre “Viviane Élisabeth Fauville”, de Julia Deck

La escritura de Deck, alimentada de detalles, se esmera en crear ambientes, situaciones típicas, que contrastan con violencia con los sucesos y la psiquis misma de la protagonista y así, a través del deambular de Viviane por la ciudad, en sus conexiones de metro, sus idas y vueltas entre monumentos y gente, la autora traza un verdadero cuadro viviente, atento a los trayectos, y en él coloca a sus criaturas como piezas imperceptibles y, a la vez, cruciales, en una ciudad que parece presente de una manera casi amenazante.

Fragmento de “El mapa del crimen: sobre Viviane Élisabeth Fauville, de Julia Deck”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

La vuelta del gaucho: sobre “Gacetas gauchescas”, de Hilario Ascasubi

Reseña de Gacetas gauchescas (1830-1843), de Hilario Ascasubi (Montevideo: Estuario, 2019), que salió en la diaria el 17 de mayo de 2019.


A mediados del siglo XIX Domingo Faustino Sarmiento llamaba al coronel Hilario Ascasubi (1807-1875) “el primer bardo plebeyo”, y decía, continuando con su caracterización, que el poeta “explota con felicidad a veces aquel género popular que traduce en acentos mesurados las preocupaciones de las masas” (la ortografía fue normalizada para una más fácil comprensión). En la temprana e inteligente recesión de su obra publicada en Viajes en Europa, África y América (1851), Sarmiento se pregunta, desde el mismo lado de la trinchera, “¿Cómo hablar de Ascasubi sin saludar la memoria del montevideano creador del género gauchi-político, que de haber escrito un libro en lugar de algunas páginas como lo hizo, habría dejado un monumento de la literatura semibárbara de la pampa?”, refiriéndose por supuesto a Bartolomé Hidalgo, cuyas “inmortales pláticas”, agrega, “andan por aquí en boca de todos”. Así, y tras hacer un paseo generoso por la naciente historia de la gauchesca (en la que incluye a las figuras de Esteban Echeverría y de Mauricio Rugendas) y agregar su propio nombre a esa tradición (con la que dialoga mediante su monumental Facundo, de 1845), Sarmiento se despacha con un elogio del fundador y de los personajes iniciales (los gauchos Chano y Contreras) de esa gesta que, como pocas hasta entonces en América, hizo patente la potencialidad política de toda literatura.

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El cosmopolita encerrado: sobre “Las cosas que quiero no se quieren entre sí”, de Claudio Burguez

“Tengo una llave / así que abro la puerta y entro. / Está oscuro y entro. / Está más oscuro y entro”, dice uno de los poemas breves de Mark Strand. Son cuatro versos, nada más, en los que uno no puede dejar de pensar al adentrarse en la prosa narrativa de Claudio Burguez, publicada recientemente con el título (que el autor toma de un verso de Exilio Psíquico) Las cosas que quiero no se quieren entre sí.

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Autobiografía natural: sobre “De plantas y animales”, de Ida Vitale

Reseña de De plantas y animales. Acercamientos literarios (Montevideo: Estuario, 2019), de Ida Vitale, que salió el 9 de abril de 2019 en la diaria


Caballos, morsas y águilas, frijoles saltarines, dalias, algunos monstruos y un perro que se llamó Macedonio Fernández. Hongos y vacas, erizos, crisantemos “y, sobre todo, Ti Fú”. Animales fabulosos y londinenses, bestias de compañía, plantas salvajes y cebollas como ataúdes. El último libro publicado en Uruguay de Ida Vitale (editado originalmente por Paidós, en México, en 2003) está poblado de estos y más seres, que conviven en sus páginas organizados entre el capricho y el juicio, en torno a reinos (animal, vegetal, fungi) y siguiendo, aproximadamente, el alfabeto, a veces interrumpido por breves capítulos (¿o entradas?) más íntimos, fragmentos en los que se cuela un yo discreto que, por comodidad, identificamos con la autora de estos textos.

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El orden del mundo: sobre “El exilio interior. La vida de María Moliner”, de Inmaculada de la Fuente

Reseña de El exilio interior. La vida de María Moliner, de Inmaculada de la Fuente (Madrid: Turner, 2018), que salió en la diaria el 22 de marzo de 2019.


Cuando María Moliner se propuso actualizar y mejorar el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (estando, según sus palabras no exentas de humor, “solita en casa una tarde”) y empezó a escribir lo que se convertiría en el Diccionario de uso del español (DUE), calculó que la tarea le llevaría unos tres años, que gradualmente se convirtieron en tres lustros de trabajo sostenido e infatigable, en un tiempo que para ella fue casi como una retirada del mundo, en parte obligada y en parte decidida o, al menos, aceptada por su carácter determinado y austero.

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Historia de la noche: sobre “Gaspard de la nuit”, de Élisabeth de Fontenay

En una conjunción inteligente de poesía y filosofía (¿quién las había separado?) que le valió el Premio Femina del año pasado, la filósofa de 85 años se propone hacer a la vez una suerte de autobiografía intelectual, retrato íntimo, y, sobre todo, testimonio que busca preservar en la letra una vida que en apariencia no pudo expresarse ni perpetuarse, pero que marcó su reflexión de forma radical. Así, De Fontenay se mueve en los márgenes de la conjetura (ella usa un poco problemáticamente el término ficción) y la memoria, entre lo vivido y lo supuesto, entre lo sabido y lo imaginado, para recorrer varios momentos cruciales de su vida, de la vida de sus padres (él, miembro de la resistencia francesa, ella, judía convertida al cristianismo), y, sobre todo, la obra de muchos de los pensadores que más ayudaron a formarla, desde Descartes a Althusser, pasando por Heidegger, cuya relación con el nazismo es confrontada por la filósofa, en uno de los mejores momentos del breve libro, que a su vez cuestiona la posibilidad misma del humanismo de convertirse en argumento a favor de eugenesia.

Fragmento de “Historia de la noche: sobre Gaspard de la nuit, de Élisabeth de Fontenay”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.