I’ll drown my book: Riccardo Boglione y “La tempestad”

Victor Hugo, en su célebre ensayo sobre Shakespeare (escrito, precisamente, en su exilio en la isla de Jersey), decía que La tempestad es un arabesco. Y a ese término, brumoso y a la vez claro, lo define comparándolo con la vegetación en la naturaleza, porque el arabesco, como ella, brota, crece, se multiplica, florece. Esa fertilidad, esa proliferación, es evidente para cualquier lector de la obra, que no ha cesado de reverberar en los cuatro largos siglos que tiene de vida. Parte de esa historia de ecos son las distintas traducciones, continuas, variadas, geniales o, cuanto menos, olvidables. Varias de ellas están en este libro, que es una celebración de lo distinto. 

Fragmento del texto “I’ll drown my book”, sobre el libro It Is Foul Weather In Us All, de Riccardo Boglione, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

El bote del amor se estrelló contra la vida cotidiana: Maiakovski lírico

Ese choque, tan profundamente moderno, se reafirma en su individualismo radical, que se cuela en su obra como un intruso. Si el comunismo cantaba a las multitudes obreras en las plazas, en el campo, en las fábricas, el poeta luchaba, al mismo tiempo, por encarnar un ideal que se le rebelaba. Su obsesión por hacer cantos para el pueblo y su reticencia a renunciar a su genio son los dos extremos siempre en tensión en su obra, que a él le gustaba declamar con voz clara y enérgica, vistiendo la blusa amarilla de los proletarios.

Fragmento del texto “El bote del amor se estrelló”, sobre la poesía lírica de Vladimir Maiakovski, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Autorretratos con Gloria Fuertes

En efecto, la división simplista entre «artificio» y «vida», que quizá la ayudó a sobrevivir en un mundo en el que todo debía ser serio, elevado, grave (era el franquismo) y le permitió jugar, hoy encuentra eco en los malos lectores, que no saben ver el arte poético que hay detrás de su «Canción del que no quería mentir» (que supo leer, traducido al inglés, cuando fue telonera de Joan Baez), cuyos versos centrales dicen: «Me costó la costumbre de arrancar la mentira / me tejí este vestido de verdad que me cubre, / y a veces voy desnuda».

Fragmento de “Autorretratos con Gloria Fuertes”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Todavía pasan cosas raras: los cuentos de hadas de Angela Carter

Amores prohibidos, metamorfosis asombrosas, brutales homicidios, madrastras malvadas, hijos perdidos, brujas, diablos, árboles encantados, ropas mágicas, reyes idiotas, animales que hablan, incesto, tesoros inimaginables. De eso, y no de otra cosa, están hechos nuestros sueños, de los que han dado cuenta con disímil fortuna incontables narradores anónimos, trovadores, poetas consagrados, guionistas de telenovelas y películas prestigiosas a lo largo de la historia.

Fragmento de “Todavía pasan cosas raras”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

John Berger: el idioma de la enfermedad

En sus mejores páginas, Berger logra un impresionante cuadro de una sociedad en el punto mismo de su quiebre. Las atroces memorias de la guerra y de la explotación, el placer del encuentro sexual y el horror del delito, las culpas y las pasiones se suceden como olas de un mar nocturno y total, que sumerge a los protagonistas en una rabiosa esperanza y a veces en una desazón aplastante.

Fragmento de “John Berger: El idioma de la enfermedad”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.

Onetti poeta

El conmovedor artículo que Onetti escribió en memoria de Susana Soca, un auténtico retrato de la mezquindad nacional, cierra con una frase enigmática: «Tal vez por todo esto uno de mis mejores amigos le dedicó un libro con estas palabras: Para Susana Soca: Por ser la más desnuda forma de la piedad que he conocido; por su talento».
Ese amigo, uno de los mejores, no es otro que él mismo. El libro es Juntacadáveres. La poeta llevaba cinco años muerta cuando se publicó.

Fragmento de “Onetti poeta”, que se publicó en el portal de la librería Escaramuza. Se puede acceder al texto completo haciendo clic en la cita.