Un sapo es un círculo, un sol hacia adentro

Catorce poemas de Leopoldo María Panero que aparecieron en Últimos poemas, de 1986 y que publiqué anteriormente en otro blog.

I

No insertos en un plan, los sapos
existen sin objeto.
Cálido sol de la mañana los envuelve,
suavemente los acaricia el viento.
Como la vida de un árbol
o del viento
así es la vida del sapo
sin objeto.

II
No busques ojos al sapo
que no tiene.
No le busques las orejas
que no tiene.
De qué sirve la boca
no lo entiende.

III
Un sapo es un círculo, un sol hacia adentro.
Como los bueyes camina – lento como el tiempo.
No hay cielo que no se vuelva
de espaldas cuando levanta
hacia arriba su mirada.

IV
Vienen los sapos del Norte
a buscar a los del Sur.
Encuentran un mismo rostro
y la misma baba azul.

V
No hablan del sapo los hombres
que viven en la ciudad.
Se refugian en sus casas
cuando le oyen pasar.

VI
Como un geranio se pudre
los sapos viven su vida.
Escuchan pasar las moscas
les espantan cuando pueden.
Como a los cuervos la noche
les es siempre favorable.

VII
Tienen miedo de los niños
y de las aves, los sapos.
Uno color puede matarlos
acostumbrados al negro.

VIII
Surge en el cielo la aurora,
se esconde el sol tras los montes.
Igual el paso del sapo
por los bosques.

IX
Los sapos y las culebras
levantan la piedra y salen
cuando el día oscurece
y llueve fuego del cielo.

X
Son hermanos de los buitres
se parecen a los cuervos,
con las serpientes se hablan
y enmudecen ante un mirlo.

XI
No tienen fe en el futuro
los sapos como las aves.
Caminan sobre las tumbas
dejando en ellas su baba.

XII
Los días de la luna llena
se esconde el sapo en los bosques.
Cuando amanece, la aurora
lo persigue por los montes.

XIII
Invade el jazmín los campos
mientras el sapo se arrastra
con una espina en el flanco.

XIV
No tienen los sapos nombre
cuando mueren en el monte.

Marilyn

La muerte de Marilyn Monroe fue uno de los sucesos más conmovedores de los sesenta, década que comenzaba con la violenta de Albert Camus y se llevaría también violentamente a Ernest Hemingway, a Sylvia Plath, a John F. Kennedy, a Malcom X, a Otis Redding, a Martin Luther King, a Bobby Kennedy, a Judy Garland, a Sharon Tate. Su figura fue y es fuente de inspiración y símbolo. Cuatro poemas y tres fotografías, tomadas por John Vachon siguen, comenzando por el clásico de Ernesto Cardenal.

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